Hoja en Blanco

Hoja en Blanco es uno de los miedos más grandes para un escritor, un periodista, un estudiante (en el proceso de x tarea), un columnista que tiene el compromiso de cierto día de la semana dar algo a conocer en su columna o un bloguero como yo.

Ya en otra ocasión he comentado que no me importa mucho las hojas en blanco, siempre hay ideas a contar en el horizonte, pero no por ello no significa que no tenga un miedo aparente por esa maldita hoja. Una hoja en blanco te mira a los ojos fijamente, te provoca, se ríe y te dice lo que no quieres escuchar, te dice esas ruidosas palabras: “Tu no puedes, no tienes nada” y a veces creo que hasta escuchamos adjetivos negativos de más. Obvio, sé claramente que no es la hoja, es uno el que se esta diciendo todo, pero es que es frustrante tener la necesidad, las ganas, la sensación de escribir y nada. También sé que no somos los únicos que nos enfrentamos a este problema, pero de nosotros, los amantes de las letras, son de los que estaré tratando en este particular post que espero estés leyendo.

Dicen que las ideas no se generan solas; siempre tienen un origen, pero eso no quita que el que escribe tenga que hacer parecer que es algo absolutamente nuevo (hablando en este preciso momento de un escritor). Tener esos precisos ingredientes en ocasiones resulta casi imposible puesto que uno no sabe con qué tipo de lector te puedes topar. El amante lector podría notar como tu usas varios elementos una y otra vez en todas tus obras (dando como ejemplo; los nombres de los personajes como es que les ocurre, si no me equivoco, a Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez), de igual manera un ávido lector puede encontrar que tu contenido, quizás un párrafo completo tiene un gran parecido con la obra de otro autor como le adjudican a William Shakespeare con su parecido en contenido con Calderón de la Barca, pero es que hay que recordar, que las ideas no se originan de la nada y para ello creo que te haré viajar por una página que me lo hizo ver claramente por nombre “El Placer de Leer(te)” por Miguel Ángel Haluska 

Y ahora que lo veo una hoja en blanco no es gran cosa, simplemente uno debe perderle el miedo y entonces tus dedos comienzan a tener tinta. Tal y como a mi me esta sucediendo y hasta aquí voy a dejar el tema para que la siguiente ocasión tenga otro tanto que contarte.

2 responses to “Hoja en Blanco

  1. Personalmente, cuando veo una hoja en blanco me motivo mucho; encuentro muchas fuerzas para escribir… me resulta más complicado cuando llevo algo escrito y no me termina de convencer lo que leo🙂

    Un saludo,

    Jose

    • La verdad es que cualquiera de las dos cosas puede pasar al momento de estar en frente de una Hoja en blanco: Una Motivación (de esa ilimitada) que necesitas de una tras otra hoja en blanco para pintarla de palabras o de pintura y la otra frustración. Saludos

Quieres comentar? Comenta entonces

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s